¿Por qué la inversión No es un producto atractivo para los jóvenes en Panamá?
- Eddy Silvera

- hace 1 día
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Por:
Eddy Silvera | Asesor Financiero | Panamá

Durante años, el sistema financiero ha partido de una premisa equivocada:si el producto es bueno, se venderá solo.
Sin embargo, cuando observamos el comportamiento financiero de los jóvenes en Panamá (aprox. 18–30 años), la realidad es otra. No estamos ante una generación desinteresada por su futuro económico, sino frente a una que no se identifica con la forma en que la inversión le es presentada.
La inversión, tal como hoy se comunica y estructura, no conecta.
1. Los jóvenes sí quieren invertir, pero no así
Existe la percepción de que los jóvenes no invierten porque prefieren gastar o vivir el presente. Los datos y el comportamiento real muestran algo distinto:
Ahorran (aunque sea poco).
Invierten de manera informal.
Buscan independencia financiera.
Se informan constantemente en redes y plataformas digitales.
El problema no es la falta de interés, sino la desconexión entre el producto financiero tradicional y la experiencia que el joven espera.
2. La inversión se vende como “producto”, no como experiencia
Fondos, portafolios, perfiles de riesgo y rentabilidad anualizada son conceptos técnicamente correctos, pero emocionalmente fríos.
Para un joven:
No hay visualización clara del progreso.
No hay sensación de control.
No hay feedback inmediato.
Invertir se percibe como algo rígido, lejano y diseñado para “otros”.
3. Lenguaje financiero que genera distancia
El sistema financiero habla desde su propia lógica, no desde la del usuario.
Mientras el joven entiende perfectamente:
métricas,
seguimiento,
comparaciones,
dashboards,
la inversión sigue hablándole en un idioma técnico, poco intuitivo y cargado de advertencias, lo que genera parálisis, no educación.
4. El largo plazo está mal narrado
Decirle a un joven de 22 años que invierta “para su jubilación” es casi irrelevante.
Sus prioridades hoy son:
movilidad,
experiencias,
flexibilidad,
proyectos personales.
El largo plazo no es rechazado, simplemente no se traduce en metas concretas. No se conecta la inversión con objetivos reales del presente.
5. Barreras de entrada: más percepción que realidad
Aunque hoy existen productos con montos bajos, la percepción sigue siendo:
“Invertir es para quien tiene mucho dinero o para expertos”.
Esta idea empuja a muchos jóvenes a:
dejar el dinero inmóvil,
gastar,
o buscar alternativas no reguladas,
antes que entrar a productos formales supervisados por la Superintendencia de Bancos de Panamá.
6. Desconfianza estructural
Crisis financieras, volatilidad global y malas experiencias heredadas han creado una generación que prefiere:
control,
reversibilidad,
transparencia.
La inversión tradicional no siempre ofrece eso de forma clara.
Principales productos de inversión
(y por qué hoy no conectan del todo con los jóvenes)
Fondos de inversión
Vehículos diversificados para invertir en acciones, bonos u otros activos.
Plazo: mediano–largo
Problema: lenguaje técnico y baja visibilidad digital.
Acciones
Participación directa en empresas.
Plazo: variable (idealmente largo)
Atractivo: se entienden mejor.
Riesgo: volatilidad sin acompañamiento educativo.
Bonos
Instrumentos de deuda pública o privada.
Plazo: mediano–largo
Percepción joven: “aburridos” y poco claros, aunque son clave para estabilidad.
ETFs (fondos indexados)
Fondos que replican índices de mercado.
Plazo: largo
Ventaja: diversificación y bajo costo.
Problema: poca divulgación local.
Productos financieros de largo plazo
(protección y construcción de futuro)
Planes previsionales
Ahorro para el retiro.
Horizonte demasiado lejano.
Narrativa desconectada de la realidad joven.
Seguros de vida con ahorro
Protección + acumulación.
Asociados a muerte, no a tranquilidad o planificación.
Producto mal posicionado.
Hipotecas
Créditos de largo plazo para vivienda.
Percibidas como inalcanzables.
Falta de acompañamiento progresivo.
Planes de ahorro programado
Ahorros automáticos con metas.
Son el puente ideal hacia la inversión.
Subutilizados y mal comunicados.
Conclusión
Los jóvenes en Panamá no rechazan la inversión.Rechazan no entenderla, no controlarla y no verla conectada con su vida real.
La inversión dejó de ser un problema financiero y pasó a ser un problema de diseño, narrativa y educación.
El reto no es crear más productos, sino traducir los que ya existen a una experiencia:
simple,
visual,
progresiva,
y alineada con metas reales.



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