top of page
Ciudad futurista

BLOG

¿Qué pasaría si el Canal no aportara?El valor real de un activo que Panamá no puede darse el lujo de idealizar

  • Foto del escritor: Eddy Silvera
    Eddy Silvera
  • 26 dic 2025
  • 3 Min. de lectura

Por:

Eddy Silvera | Asesor Financiero | Panamá


En Panamá hablamos del Canal con orgullo, y con razón. Es parte de nuestra historia, de nuestra identidad y de nuestro posicionamiento global. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a analizarlo desde una perspectiva incómoda pero necesaria: ¿qué pasaría si el Canal de Panamá dejara de aportar recursos al Estado?


La pregunta no busca ser alarmista. Busca ser estratégica. Porque entender el verdadero peso del Canal en las finanzas públicas implica dejar de verlo solo como un símbolo nacional y empezar a analizarlo como lo que realmente es: una empresa altamente rentable y uno de los pilares fiscales más importantes del país.


El vacío que casi nunca se discute

En 2025, el Canal de Panamá transfirió cerca de USD 2,965 millones al Tesoro Nacional. Esa cifra no es marginal. Tampoco es fácilmente reemplazable.


Si ese aporte no existiera, Panamá tendría que enfrentar una combinación poco atractiva de alternativas:

  • Aumentar impuestos a ciudadanos y empresas.

  • Recortar gasto público, incluso en áreas sensibles.

  • Incrementar el endeudamiento para cubrir el déficit.


En términos simples, el Canal reduce decisiones fiscales dolorosas. No elimina los problemas estructurales del Estado, pero sí actúa como un amortiguador que compra tiempo, estabilidad y margen de maniobra.


Aportes anuales: una evolución que merece atención

Para dimensionar correctamente ese vacío potencial, conviene observar la evolución de los aportes del Canal en el tiempo. Entre 2018 y 2025, las transferencias directas al Tesoro Nacional muestran una tendencia clara y sostenida al alza:

  • 2018: USD 1,703 millones

  • 2019: USD 1,786 millones

  • 2020: USD 1,824 millones

  • 2021: USD 2,081 millones

  • 2022: USD 2,494 millones

  • 2023: USD 2,544 millones

  • 2024: USD 2,470 millones

  • 2025: USD 2,965 millones


En solo siete años, los aportes crecieron cerca de 75%, un desempeño notable para cualquier activo estatal, especialmente considerando los choques económicos globales de ese período, incluida la pandemia. Este comportamiento confirma que el rol fiscal del Canal no es coyuntural ni circunstancial; es estructural.

Ingresos que no vienen de impuestos

Una de las mayores virtudes de los aportes del Canal es su calidad fiscal. Son ingresos no tributarios, recurrentes y relativamente predecibles. En un país donde la presión fiscal tiene límites económicos y políticos claros, este tipo de flujo es especialmente valioso.

Mientras otras fuentes de ingreso dependen del ciclo económico interno, el Canal se beneficia de su inserción en el comercio global. Esto explica por qué incluso durante los años más complejos, cuando muchas economías vieron caer sus ingresos fiscales, el Canal logró sostener y luego aumentar sus aportes.


El Canal como empresa: gestión antes que narrativa

Parte del éxito del Canal radica en algo que rara vez se enfatiza lo suficiente: su gestión empresarial.


El Canal no aporta más porque sea un símbolo, sino porque opera como una empresa:

  • Con disciplina financiera.

  • Con decisiones estratégicas sobre tarifas y capacidad.

  • Con inversiones de largo plazo.

  • Con una lógica clara de eficiencia y rentabilidad.


Comparado con muchas empresas estatales de la región —que suelen ser una carga fiscal— el Canal es una excepción. No solo no consume recursos del Estado, sino que los genera de forma consistente.


Idealizarlo sin analizar su gestión sería un error. Su aporte no es automático ni garantizado. Es el resultado de decisiones técnicas, operativas y financieras bien ejecutadas.


¿Y si dejáramos de tratarlo como intocable?

Precisamente por su importancia, el mayor riesgo no es que el Canal deje de aportar mañana, sino que el país asuma que siempre lo hará sin importar las decisiones que se tomen.


El Canal enfrenta desafíos reales:

  • Variabilidad climática.

  • Competencia entre rutas y hubs logísticos.

  • Necesidades de inversión cada vez más exigentes.

Ignorar estos factores bajo una narrativa de orgullo permanente puede llevar a la complacencia. Y la complacencia, en finanzas públicas, suele salir cara.


El verdadero valor del Canal para Panamá

Plantear qué pasaría si el Canal no aportara no es un ejercicio teórico. Es una forma de dimensionar su verdadero valor.


El Canal:

  • No sustituye una reforma fiscal integral.

  • No elimina la necesidad de disciplina en el gasto.

  • No resuelve por sí solo el problema de la deuda.


Pero sí cumple un rol fundamental: evita escenarios mucho más complejos y le da al país una ventaja que pocas economías tienen.


Menos símbolo, más responsabilidad

Panamá no puede darse el lujo de ver al Canal solo como un ícono. Debe verlo como lo que es: una empresa estratégica que sostiene una parte significativa del equilibrio fiscal del país.

La pregunta clave no es cuánto aporta hoy el Canal, sino si estamos tomando las decisiones correctas para que siga aportando mañana. Porque el día que ese flujo falte —o se reduzca significativamente— el impacto no será simbólico. Será fiscal, económico y profundamente real.

Y ese es un escenario que conviene entender antes de que se vuelva una discusión inevitable.

Comentarios


bottom of page